Labios licuados

Labios licuados

Tus labios licuados en mis besos,
como el sol y la nieve,
de horas se bifurcan
en los arroyos del silencio.

Tus labios, licor en mis besos,
tan frágiles como el último suspiro del crepúsculo,
acarician mis sombras,
trenzando la noche en un hálito eterno,
y somos dos ríos abrazados en la orilla
de un sueño que termina,
una danza final,
horizonte de un reloj detenido.

Oh, tus labios,
que en mi boca desatan los mares,
donde naufraga el corazón,
y cada beso es una lágrima celeste
que cae al abismo de nuestro fuego.

Piedra, donde los vientos
canturrean secretos y las estrellas
son flores marchitas,
tus labios licuados en mis besos
como el eco se disuelve en la ausencia.

Y yo, perdido en el misterio de tu piel,
siento que el amor
es un destello efímero,
un susurro del cosmos
que se adhiere a mi pecho,
fuego y ceniza, suspiro y universo,
en la alquimia ciega.

Tus labios licuados en mis besos,
como el sol que deshace la nieve,
y en esa caricia líquida, se disuelve
la esperanza que alguna vez sostuvo.

Tus labios,
tan frágiles como el último suspiro del crepúsculo,
acarician mis sombras,
trenzando la noche en un beso eterno,
mientras nos deshacemos,
como hiel entre huesos,
almas que naufragan en un mar sin orillas.

Oh, tus labios,
que en mi boca desatan los mares,
donde se ahoga mi corazón,
y cada beso es una lágrima celeste
que cae en el vacío de nuestra desesperanza.

En esta casa, donde los vientos
canturrean secretos de soledad y desvelo,
tus labios licuados en mis besos
como el eco se disuelve en la aurora,
y cada caricia es un adiós,
un lamento que se pierde
en la vastedad de nuestros silencios.

Yo, perdido en el misterio de tu piel,
siento que el amor
es un destello efímero,
un susurro del cosmos
que se adhiere a mi pecho,
fuego y ceniza, suspiro y universo,
en la alquimia negra.

Y así, en esta noche sin estrellas,
bajo el manto negro del olvido,
con tus labios licuados en mis besos,
nos desvanecemos,
como un sueño roto,
como un grito en la penumbra,
como la última hoja de otoño
arrastrada por el viento.